He decidido hacer mi artículo
sobre el pesebre de Nobsa-Boyacá, ya que con el paso de los años para los
habitantes del pueblo se ha vuelto una importante tradición que hace la época
navideña más especial.

En lo personal, la idea me parece
muy buena, ya que permite a las personas de otros lugares conocer un bonito y
agradable municipio.
La elaboración del pesebre tiene
sus inicios hace más de una década y desde entonces se ha consolidado como una
importante atracción cultural que hoy por hoy, atrae a muchos turistas a lo
largo del mes de diciembre y comienzos de enero. Las figuras del pesebre tienen
animaciones y se viene construyendo desde el año 2000.
En una entrevista realizada a otro de los fundadores, Guillermo
Rodríguez, me dijo que esta idea nace de un grupo de amigos, todos habitantes
del pueblo, que tenían una inquietud acerca de la realización de una atracción
cultural en el lugar; sin embargo señala que no se hizo antes por falta de
visión de las administraciones. Fue el actual gobernador de Boyacá, Juan Carlos
Granados Becerra, quien en su primer año de gobierno decidió apoyar este
proyecto.
En ese diciembre del año 2000 fue
la sensación, “un pesebre móvil aquí en Nobsa, ¿quién lo imaginaría?”. La
señora Sorani Engativá, comerciante del parque desde hace muchos años, dice que
con el pesebre, los artesanos y personas que venden comida, se ven muy
beneficiados por la gran cantidad de turistas que llegan a visitar el pueblo en
fiestas navideñas.
Desde meses antes, cuando aún no
se ha finalizado la construcción del pesebre, ya la gente especula sobre el
posible tema a tratar ese año; pero las
personas que los construyen deben ser muy discretas para que los habitantes y
los turistas se lleven una grata sorpresa. Porque como lo dice don Carlos
Bernal, “el éxito del proyecto es que ningún tema se repita”.
Con el paso de los años, este
proyecto ya se ha vuelto parte de la cultura de Nobsa, los habitantes del
pueblo ya se acostumbraron a convivir con el ruido que producen los visitantes,
y las rutas navideñas que duran hasta las tres de la madrugada.

Esto es muy importante rescatarlo
porque mantiene viva la unión entre los habitantes del pueblo; en el mes de
diciembre todo gira alrededor del pesebre, y todos quieren lo mejor para los
turistas que visitan el lugar; en algunas ocasiones es muy curioso pensar que
algo hecho para atraer turistas y medios de comunicación pueda unir tanto a un
grupo de personas; para muchos esta atracción cultural es el alma del pueblo y
simboliza más que las ventas logradas, los lazos de unión que se forman.

Algo curioso de esta historia es
que algunas personas que viven en el pueblo nunca han visto el pesebre; este es
el caso de la señora Isabel Moreno, una comerciante del sector que dice; “yo
nunca he visto ningún pesebre, primero, porque hay mucha fila y porque en
cualquier momento un turista puede necesitar una ruana”.
Para finalizar, si quieren ver el
pesebre, yo les recomiendo que mejor lo hagan en la tarde; así no estarán parados
durante varias horas en las filas que se forman en las noches, porque todos
sabemos que hacer fila es una de las cosas más aburridas que existen, así sea
navidad.
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